¿Quién te dijo que no es posible?

Cada desafío no logrado, cada cosa que no nos animamos a desear, cada límite, es siempre una oportunidad de amarnos y expandir nuestra capacidad de recibir.

Toda nuestra vida y nuestras circunstancias son un reflejo  de nuestro interior;  esta es una frase que se ha usado mucho, pero no es hasta que uno realmente llega a comprender como puede aplicarla a cada aspecto de nuestras vidas, que comienza  proporcionarnos una perspectiva mucho más responsable, potente y que puede abrirnos un campo  infinito de posibilidades.

Cuando por ejemplo, deseamos  algo para nuestra  vida que aún no hemos creado,  ya sea una pareja, un trabajo, una mejor relación con nosotros mismos; cualquiera sea esa meta, debemos ser capaces de mirar hacia adentro,  cuestionarnos cómo concebimos  el mundo en relación a eso y  cómo nos vemos a nosotros mismos frente eso.

Siempre se requiere un cambio y cualquier habilidad que necesitemos desarrollar, cualquier aprendizaje que debamos hacer, empiezan por un cambio en la percepción de nosotros y el mundo.

Y desde mi humilde experiencia, estos límites, esto de creer que yo no puedo, que no lo merezco, que no tengo lo necesario, son siempre el reflejo de un desamor, una desconexión profunda, un no escuchar nuestro deseo, una historia contada y creída que nunca es verdad.

Por también esos límites son una oportunidad para expandirnos, una oportunidad para amarnos más, para repensarnos desde una lugar sin prejuicios, con mayor aceptación y apertura a recibir todo lo que la vida puede darnos si se lo permitimos.

Cualquiera sea la historia que te has contado y que te contaron que no te permite o que justifica que no puedas tener eso que SI es posible; mírala de frente, cuestiónala, desafíala, tirála por la ventana  y buscá ejemplos de lo contrario. Si lográs hacer eso, ya tenes mitad de la batalla ganada, el resto es expandirte hacia la versión de vos que queres ser.

¿Quién te dijo que no es posible?

 

¿Por qué me cuesta tanto pasar a la acción?

Existe algo llamado coherencia, la coherencia se compone cuando lo que pienso/siento digo y hago están de acuerdo. Cuando ocurre que quiero algo lograr, concretar o lo que desee para mi vida y no tomo acciones concretas que me acercarían a esa meta,  quiere decir que no estoy siendo coherente con lo que quiero hacer. Cualquier cosa que yo quiera hacer, cambiar o concretar y no esté pudiendo tienen que ver con información subconsciente absorbida.  El subconsciente es la parte de la mente que se encuentra por debajo de la conciencia y que controla el 98% de nuestra vida. La información que se encuentra allí alojada la hemos absorbido, desde el vientre materno hasta, aproximadamente, los siete años. Cuando no está de acuerdo nuestra mente consciente con nuestro subconsciente es donde se produce la incoherencia. Quiero algo (conscientemente) pero parece que una fuerza más poderosa que yo, me empuja en la dirección contraria. Por lo tanto, supongamos que deseo emprender pero en mi subconsciente tengo información de mí mismo que dice que no soy una persona confiable, que no soy capaz de llevar adelante esto, por lo tanto me quedaré pensando en lo que quiero hacer pero nunca pasaré a la acción. Las creencias que tenemos a nivel subconsciente determinan el modo en que me concibo, el modo en que me comporto y lo que atraigo a mi vida. Todo en mi exterior y sobre todo mis acciones reflejan mis creencias subconscientes. Simplemente cambiándolas y reemplazándolas por creencias expansivas, podemos cambiar nuestro comportamiento, nuestra percepción, lo manifestamos, lo que atraemos y pasar a la acción. ¿Qué necesitas creerte sobre vos misma/o para pasar a la acción?

El único deber ser

Hay una sola cosa que debemos ser…hay un solo deber que  tenemos  que cumplir si o si.

Debemos ser capaces de escuchar nuestra voz interna  y debemos ser lo suficiente responsables como para hacernos cargo de esa voz interna que nos habla. Es  nuestro derecho y absoluto deber escucharla.

Tal vez estemos medio oxidados en este ejercicio de escucharla. Pero en algún momento de nuestra vida la hemos escuchado y aunque pensemos que no podemos, si empezamos de a poquito a escucharla, va a empezar a hablar más y más claro.

Hay que tener en cuenta algunas cuestiones al momento de  escuchar.

Hay que saber que esa voz no son fantasías, no son “delirios de grandeza”.  Es nuestro  más profundo deseo y seguirlo nos hace sentir plenos, felices y absolutamente poderosos. Y hay algo aún más sorprendente en esto, que si escuchamos esa voz vamos a comenzar  a ver y a tener conciencia de los impensados y copiosos talentos que tenemos para llevar a cabo esto que esa voz nos grita.

Esa voz puede decirnos muchas cosas y las imágenes que nos pinte pueden ser muy distintas a como es nuestra vida ahora, a como la imaginamos desde la razón, puede ser  diametralmente opuesta a lo que creemos que tenemos que hacer.

Probablemente lo que diga esa voz te de miedo o te parezca difícil.

Pero en mi opinión la felicidad, la paz, la seguridad y el sentido de la vida, vienen desde ese lugar,  y ese es el mandato con el que quiero vivir el único al cual me quiero apegar ciegamente.  El  ÚNICO  mandato que debes que seguir… el de esa voz. ¿Tenemos  la  valentía de concretar lo que realmente nos dice esa voz? No hay nada que debas ser….

A veces pensamos…. Yo ya debería hacer esto… yo para esta edad ya tendría que haber…

Mentira, pura falacia y más mentira. Lo único que tenés que hacer, es escuchar esa voz  y hacerle caso. Escuchame cuando te digo que es lo ÚNICO. Básicamente hacer lo que realmente querés hacer. Tené la valentía de hacer lo que querés en cada uno de los aspectos de tu vida. Ese es el único DEBER que tenés.

¿Tenés la RESPONSABILIDAD suficiente para lo que ese DEBER implica?

¿Qué son las creencias?

Creencias – Generalizaciones firmemente mantenidas sobre  causa, significado y límites de mundo que nos rodea, nuestra propia conducta, nuestras aptitudes y nuestra identidad. Las creencias funcionan a un nivel diferente que la realidad concreta y sirven para guiar e interpretar nuestras percepciones de la realidad, generalmente conectándolas con nuestros criterios o sistemas de valores. Las creencias son difíciles de cambiar utilizando las normas típicas del pensamiento lógico y racional.               Robert Dilts  desarrollador, autor y escritor sobre PNL

La neurociencia indica que nuestra vida está controlada por un 98% por nuestras creencias subconscientes.

Las creencias son información que tenemos sobre nosotros mismos y sobre el mundo, son verdades incuestionables. Cada uno de nosotros tiene una serie de creencias personales adquiridas a lo largo de nuestra vida. Las consideramos como verdaderas pero que no son un reflejo de la realidad. Afectan a la percepción que tenemos de nosotros mismos, de los demás, del mundo y de las circunstancias que nos rodean.

Las creencias no se basan en un sistema de ideas lógicas. Su función no es coincidir con la realidad. Recordemos que la mente no sabe lo que es real y lo que no es real. Por lo tanto las creencias funcionan como la fe; no hay un sustento concreto que las compruebe, son generalizaciones mentales.

Nuestras creencias pueden moldear, influir e incluso determinar nuestro grado de inteligencia, la percepción que tenemos de nosotros mismos, nuestro valor, lo que merecemos, nuestra salud, nuestra creatividad, la manera en que nos relacionamos e incluso nuestro grado de felicidad y de éxito que experimentamos

Las creencias, pueden ser potenciadoras o limitantes. Nuestras creencias nos definen, si tenemos un programa de que somos perdedores, exitosos, eficientes, felices, abundantes, eso mismo manifestaremos en nuestra vida, eso es lo que atraeremos y así nos comportaremos.

Cuando hablamos de creencias subconscientes, hablamos de verdades que yacen por debajo de la conciencia y que operan sin que nos demos cuenta. Cada vez que percibimos o experimentamos algo, el cerebro recibe este estímulo y busca información en nuestro subconsciente para ver a que remite esa información y desde esa interpretación actuamos. Es como si lleváramos puestos unos lentes de un color en especial y solo lo que aquellos lentes nos permiten ver, será lo que veremos.

Las creencias subconscientes también tienen la poder de ser profesias autocumplidas, ya que determinan la forma en que nos comportamos, pensamos, actuamos y vemos la realidad. Si creemos que no valemos nada, que nunca llegaremos a nada, que no merecemos el éxito, que los demás son crueles y quieren que fracasemos, etc., llamaremos a  esas experiencias a nuestra existencia.

 

Alinear nuestros sueños con nuestro subconsciente

Cuando queremos lograr una meta, manifestar un sueño, hacemos un plan de lo que queremos y comenzamos a trabajar para eso, esto muchas veces nos da resultado y muchas veces no;  hay veces que por más acciones que llevemos a cabo no logramos manifestar lo que deseamos. Esto a veces puede deberse a que nuestras creencias subconscientes (aquellas que hemos absorbido inocentemente de pequeños y que no podemos ver) no están alineadas con el objetivo que nos hemos fijado.

Nuestras creencias subconscientes forman patrones de conducta, porque son una verdad bajo la cual actuamos en piloto automático sin siquiera verla. Y nuestro subconsciente tiene la función de mantenernos con vida, por lo tanto acatará cualquier verdad que tenga grabada a toda costa. Si por ejemplo deseo ser artista y expresarme, pero en mi mente subconsciente está instalada la creencia de que expresarme para mí no es seguro porque alguna vez que lo hice sufrí mucho; cada vez que tenga la oportunidad de expresarme de alguna forma “huiré” de esa situación. Si quiero ser independiente y  vivir de lo que me gusta pero en mi subconsciente tengo la creencia de que “si trabajo de lo que me gusta voy a ganar poca placa” (piensen cuantas veces hemos escuchado esto de niños) pues eso será lo que ocurra, cualquier oportunidad que tenga de alguna forma dará el resultado de mi programa subconsciente.

Para lograr nuestras metas y manifestar lo que deseamos debemos alinear nuestra mente consciente con nuestro subconsciente, de lo contrario corremos el riesgo de sabotear nuestros mejores esfuerzos por creencias muy arraigadas que se han transformado en un patrón de conducta.

Al reprogramar nuestras creencias y cambiar nuestro paradigma de comportamiento podemos trabajar tranquilos y con certeza por nuestras metas y sueños ya que todos nuestros recursos, acciones, nuestro corazón, nuestro enfoque y nuestro poder ilimitado están alineados con nuestro objetivo.

 

¿Qué quiere decir “cambiar una creencia a nivel subconsciente”?

Cambiar una creencia sobre nosotros mismos implica cambiar nuestra percepción a nivel muy profundo. Quiere decir que luego del cambio, vamos a poder ver y percibir la situación de manera diferente.

Si ante una situación por ejemplo, me bloqueo, no puedo pensar claramente, me ataca un miedo o cualquier otra emoción; luego de reprogramarme, esa emoción no va a estar y voy a tener un estado de paz que me va a permitir acceder a todos los recursos que poseo para actuar como deseo en esa situación. En neurociencia es mantener un estado emocional de paz y desapego que viene de poder usar mis dos hemisferios cerebrales ante esa situación y así poder acceder a todos los recursos que poseen cada hemisferio.

Reprogramar una creencia también implica quitar el estrés que me provoca esa situación.

Ejemplo: No puedo hablar en público, me cuesta, me pongo nerviosa/o, me tildo,  siento que no puedo…etc.  Al cambiar creencias en mi subconsciente sobre mi capacidad para hablar en público, mi miedo a expresarme, a mostrarme, etc. (cualquiera sea la información responsable de de mi estado emocional al tratar de hablar en público)  puedo estar libre de estos límites, puedo pensar claramente y que solo aparezca mi capacidad pura e innata y todos aquellos recursos que no puedo mostrar debido a este “límite”.

 Así puede aplicarse a cualquier situación o conflicto; ya sea emprender un negocio, mejorar mi rendimiento en un deporte, trabajo, hobby, etc.

Para cualquier objetivo que tengamos y no estemos pudiendo lograr por estas “barreras mentales y emocionales” que me impiden actuar y lograr el resultado que quiero lograr.

Cambiar una creencia a nivel subconsciente nos empodera en todos los aspectos, primero porque puedo comenzar a actuar de una manera que antes no podía, en segundo lugar porque puedo comenzar a ver que poseo recursos que antes no creía tener y lo más importante de todo; nos libera de la idea de que somos víctimas de las circunstancias.

 

¿Cómo cambiar mis creencias subconscientes me puede ayudar a cambiar mi vida?

Nuestras creencias crean nuestra realidad. Cada una de las situaciones que vivimos y experimentamos son un reflejo de nuestras creencias; la  vida que tenemos, la que creemos merecer, lo que nos permitimos, lo que creemos posible y aquello que no. Estas creencias residen en nuestra mente subconsciente y generan actitudes, patrones de pensamientos, acciones. Cada vez que actuamos en piloto automático estamos operando desde un programa subconsciente.

En el periodo de los 0 a los 6 años por una cuestión de supervivencia nuestro cerebro absorbe del entorno grandes cantidades de información y la almacena en el subconsciente, así comienzan a formarse estas creencias que luego se refuerzan con la experiencia. Es información que no hemos elegido y que determina nuestra vida pero no podemos modificarla conscientemente .

Si tenemos una meta personal o laboral, ya sea resolver síntomas y fobias, tener una experiencia más completa de nosotros mismos, atraer determinadas situaciones o personas a nuestra vida;  a menos que estos cambios estén sustentados y apoyados con creencias subconscientes que nos hagan creer que eso es posible, que nos lo merecemos, que eso está disponible para nosotros será muy difícil solo utilizando nuestra fuerza de voluntada y nuestra consciencia. 

Tenemos que traducir nuestras metas al lenguaje que habla el subconsciente así podremos manifestar esas “realidades a nuestra vida”.

PSYCH-K® nos permite comunicarnos directamente con el subconsciente y así poder transformar las creencias limitantes en creencias potenciadoras. PSYCH-K® nos permite crear un estado de “cerebro integrado” que es el ideal para reprogramar la mente con las nuevas creencias de mejora. Podemos cambiar cualquier tipo de creencia relacionada con temas tan diferentes como la salud, el dinero, la autoestima, las relaciones, etc. Al cambiar nuestra creencia subconsciente con respecto al tema deseado, modificamos la percepción y la forma de actuar que frente a eso, así se comienza a modificar nuestro comportamiento y se modifica nuestra realidad.  Es un método sencillo y rápido y sus resultados pueden aparecer instantáneamente o evolucionar en un espacio de tiempo no muy largo.

PSYCH-K® no tiene poder, sólo es una herramienta que  utilizamos para experimentar nuestro propio poder, porque lo que hacemos es alinear nuestro subconsciente con nuestros deseos y así poder utilizar su poder.

Así  podemos diseñar que tipo de persona deseamos ser, cómo queremos actuar frente a lo que hoy nos limita, cómo queremos sentirnos y que habilidades deseamos desarrollar.

Podemos crear una vida que no esté regida por nuestra programación subconsciente por nuestro pasado o por nuestras creencias limitantes, podemos ser la mejor versión de nosotros mismos, podes ser nosotros sin límites.

La paradoja de lo perfecto

Mandá ese currículum, imprimí tus tarjetas… inscribíte en ese curso que deseas hacer y no sabes si…

Largá con el restorán, abrí tu página de facebook…

Escribí esas ideas que tenés… abrí el blog…

Poné tu local de ropa…

Escribí el primer paso de todas las tareas que tenés que realizar para lograr eso que fantaseas en tu cabeza … aunque ese primer paso sea averiguar el número de teléfono de la persona que te puede decir dónde se compran las cosas que necesitas para tu proyecto…

Da ese paso por más chiquito que sea…

Te digo un secreto: no te van a salir las cosas perfectas… ni ahora… ni mañana… ni nunca… porque a nadie le salen así… siempre hay lugar para mejorar, aún para esa persona que admirás, que te parece excelente y que pensás que jamás dudó de nada.

Si no comenzás, nunca vas a mejorar…

Sé que querés que tu proyecto o tu idea se lleve a cabo y que sea increíble o incluso perfecto…pero no va a ser perfecto, por la simple razón de que la perfección no existe.

Lo mejor, lo perfecto es lo que PUEDAS hacer HOY…lo que HAGAS hoy… después habrá tiempo para mejorar porque habrá tiempo para APRENDER.

Lo paradójico de la auto-exigencia es el poder que tiene de paralizarnos. Nos ponemos tanta presión y rigidez para que nos salga todo perfecto, que es más fácil huir y olvidarnos de lo que deseamos.

Así de paradójico es y así de torturantes podemos ser con nosotros mism@s.

Pero hay una salida: HACER y APRENDER, hacer y aprender; seguir haciendo y seguir aprendiendo…

Porque el objetivo no es la perfección, es darte la oportunidad a vos mism@ de hacer lo que soñás, de
darte permiso para mostrarle al mundo tus talentos.

HACÉ… y seguí aprendiendo.